Cifosis lumbar y cervical

La columna vertebral tiene tres curvaturas naturales, fisiológicas, gracias a las que consigue tener una mayor resistencia y capacidad de adaptación ante fuerzas externas. En anatomía, esas curvaturas los médicos las llaman cifosis y lordosis, y los mismos términos se aplican por parte de los biólogos al resto de vertebrados. Cuando la curvatura es cóncava en la región frontal, donde se encuentran los cuerpos vertebrales, y convexa en la región posterior, donde están las espinas vertebrales (en la espalda) entonces se llaman cifosis. En el cuerpo humano la columna vertebral tiene dos cifosis fisiológicas, una en la región lumbar y otra en el cuello. Entre ellas existe una región de lordosis dorsal, una zona en la que esta región articulada compensa la zona anterior. A través de ejercicios y movimientos el cuerpo puede borrar temporalmente estas curvaturas, por ejemplo al formar un ovillo, buscando una posición fetal, la persona consigue que la columna se enrolle hacia delante borrando ambas cifosis, lumbar y cervical. Pero en cuanto vuelva a estirar la espalda, volverán a aparecer. También tenemos casos en los que las curvaturas se exageran de forma innecesaria se vuelven patológicas, entonces hablamos de hipercifosis lumbar y dorsal, que suelen ser causadas por hábitos posturales inadecuados. Hoy en día los expertos recomiendan a las mujeres con tendencia a tener hiperlordosis que no usen zapatos de tacón, y a todos que realicemos algún tipo de gimnasia correctiva, o bien natación. De esta forma se fortalecen los músculos de la región lumbar, que actúan como pilares alrededor de las vértebras, y se eliminan las tensiones de la zona cervical. Cualquier ejercicio que ayude a mantener la flexibilidad vertebral y que nos induzca a mover el tronco en diferentes posiciones será positivo para mantener una cifosis fisiológica, natural, y una columna vertebral estilizada. El yoga y el método Pilates suelen ser dos de las más populares y efectivas, por el contra el pasar demasiadas horas sentado ante el ordenador sin cambiar de posición suele ser perjudicial, así que ahora mismo puedes aprovechar para estirarte.