Descubre los misterios de la fisiología humana gratis a través de imágenes de anatomía, esquemas y claras explicaciones sobre el funcionamiento de tu organismo. ¿Conoces los tipos de células que forman tu corazón y qué músculos son los responsables de la respiración? Aprende cosas curiosas y divertidas sobre las diferentes partes de cuerpo humano, el aparato digestivo, la sangre, el sistema nervioso, el ADN, los órganos vitales y las glándulas que regulan el metabolismo. Aquí tienes gratis todo lo que necesitas, desde una definición general de la fisiología humana hasta textos de aplicación en la vida diaria: como explicaciones didácticas sobre conceptos de nutrición, consejos para adelgazar y mantener tu salud o el significado de algunos términos fisiológicos de anatomía deportiva.

Glándulas sudoriparas: ecrinas y apocrinas

Dentro del extenso´órgano de la piel tenemos repartidas las glándulas sudoriparas de dos tipos, ecrinas y apocrinas, concentrados en diferentes zonas del cuerpo humano.  En ambos casos son estructuras tubulares que parten de un poro exterior, atraviesan la epidermis y profundizan en la dermis, hasta formar una especie de ovillo y terminar el tubo. Además de estas glándulas sudoríparas la piel tiene otras que son sebaceas, y se encargan de generar las grasas que se unirá a esta parte líquida para crar una película protectora de pH 5,5 sobre la piel.

Glándulas sudoríparas ecrinas: segregan 1 litro de sudor al día en condiciones normales y pueden perder hasta 10 litros. Su función general es evacuar el sudor al exterior del cuerpo para eliminar sustancias de la sangre y regular la temperatura interna, también desempeñan funciones importantes en el metabolismo hidroclorado. Están repartidas por todo el cuerpo humano y en cada centímetro cuadrado de piel hay varios centenares de ellas, siendo la con mayor concentración en palmas de las manos, de los pies y en el rostro.
Glándulas sudoríparas apocrinas: son las encargadas de la secreción de las feromonas y  en el ser humano, son poco numerosas y se localizan en axila, periné, pubis y conducto auditivo externo. A diferencia de las glánduals ecrinas que apenas producen olor con el sudor, estas producen sustancias muy olorosas que son las responsables del olor característico de zonas como las axilas y los órganos sexuales. La falta de higiene hace que estos olores aún sean más desagradables al mezclarse con los desechos de las bacterias que viven en la piel.