¿Quieres entender las bases de la fisiología del sistema circulatorio en el cuerpo humano? Aquí tienes una breve explicación sobre las funciones de sus tres componentes, el corazón, los vasos sanguíneos y la sangre. Vamos a explicarlo con palabras sencillas, pero sin faltar a las cosas tal y como son. Para cumplir la función de circulación es imprescindible una sustancia líquida que circule, y además conviene también que una fuerza pongo en movimiento esa sustancia y que ciertos canales dirijan hacia dónde se dirige. A diferencia de otros organismos en el cuerpo humano el sistema circulatorio está formado por un circuito cerrado doble en el que la sangre del cuerpo es impulsada por el corazón a través de las arterias y recogida a través de las venas.
1. El corazón: Su función es dar movimiento a la sangre. Con sus sístoles y diástoles consigue empujar el líquido carmesí por las arterias hacia los tejidos y succionar la parte que vuelve lentamente por las venas. Es el motor del aparato circulatorio, pone la circulación en movimiento. Los animales que no tienen este órgano son muy primitivos y en ellos no hay un sistema circulatorio formado, y el transporte de nutrientes u oxígeno es por difusión.
2. Los vasos sanguíneos: Son los canales o carreteras por los que pasa la sangre. Su función es la de dar una dirección a la circulación hacia los tejidos del cuerpo primero, y luego hacia el corazón. Además gracias a que pueden variar su diámetro el cuerpo humano también puede regular la cantidad de sangre en diferentes zonas, y dirigir así la sangre a los órganos donde se requiere en mayor o menor abundancia. Por ejemplo tras una comida la digestión y absorción de nutrientes hace se requiera mayor cantidad de sangre en la región abdominal. De esta forma se absorben los nutrientes y el agua.
3. La sangre: Podemos decir que es el “vehículo” del transporte porque lleva los nutrientes, oxigeno y productos de desecho del organismo, pero hay que tener en cuenta que es una sustancia pasiva, que necesita la fuerza del corazón para entrar en movimiento y la dirección de las arterias para llegar a su destino. Su función es la de recoger el oxígeno en los pulmones, los nutrientes del intestino delgado y el agua del intestino grueso, además de los residuos o productos de desecho de las células.
Para completar esta lección de fisiología del aparato circulatorio humano hay que decir que en esta especie, hay dos circuitos, una denominada mayor en la que la sangre es impulsada ha los tejidos para llevar el oxigeno y el alimento, y otra llamada menor en la que el corazón impulsa el plasma y los glóbulos rojos hacia los pulmones para que vuelvan a cargarse de oxígeno.
