Existen tres tipos de nutrientes de los que el cuerpo puede obtener la energía, los glúcidos, los lípidos y los aminoacidos que forman las proteínas. Estos tres grupos engloban sustancias similares que pueden ser transformadas en otras más simples, liberando la energía que "almacenan" en sus enlaces, permitiendo así que la vida continué. Sin embargo los combustibles del cuerpo humano tienen características diferentes. ¿Sabes cual de los tres aporta más energía? Los lípidos, más conocidos como grasas. Por cada gramo de colesterol o de aceite de oliva puedes obtener 9 Kcal, mientras que los azucares, el almidón o los aminoacidos de las proteínas aportan alrededor de 4 Kcal por gramo al ser degradadas a dióxido de carbono y agua. De hecho son la reserva energética preferida del cuerpo, si comes mucho almacenarás grasa en diferentes partes del cuerpo, algo muy útil para tiempos en los que escasez de alimento. Piensa que este cuerpo lleva decenas de miles de años evolucionando, y que su genética, las reacciones químicas que suceden dentro de él, son muy similares a las de los hombres que tuvieron que sobrevivir a las glaciaciones. Otro dato importante es que el cuerpo puede regular el metabolismo para que el exceso de energía se convierta en lípidos, de forma que un consumo excesivo de hidratos de carbono también puede llevarte a la obesidad.
Pero los lípidos no son malos, ni tampoco el colesterol, uno de las grasas más famosas del cuerpo humano. De hecho aquellas personas con una alimentación vegana, que no ingieren productos de origen animal, no toman en su dieta ni un gramo de colesterol y el cuerpo se encargan de sintetizarlos. ¿Por qué? El colesterol y otros lípidos son indispensables para los millones de células del cuerpo. Además de servir como combustible y proporcionar energía, tienen otra función de importancia vital, formar las membranas celulares y los orgánulos. Por poner un símil, para aquellos que no dominéis estos conceptos, podemos decir que los lípidos forman "la piel" de las células y también "la piel de los órganos internos de las células". Y esto es gracias a sus propiedades eléctricas, son sustancias anfóteras, con un lado polar que es afín al agua yotro que es apolar y rehuye las moléculas de H2O. Gracias a ello se agrupa formando miscelas, esferas como en las minúsculas gotas de aceite dentro de un vaso de agua, bicapas lipídicas o liposomas, que son las estructuras que se establecen en las membranas celulares. Como fuente de energía cabe señalar que es menos importante que los glúcidos, o hidratos de carbono, ya que los lípidos son más caros y no tan abundantes.
