La parte del cuerpo humano encargada de la regulación del metabolismo y los procesos de larga duración es el sistema hormonal, que está compuesto por las glándulas endocrinas y por otros tejidos de la misma naturaleza que se encuentran distribuidos de forma difusa en el epitelio de otros órganos, como por ejemplo el intestino delgado. Todas las glándulas, endocrinas y exocrinas, tienen el mismo origen embrionario que la piel y aquellos epitelios que recubren el resto de vísceras: intestinos, recubrimiento de los pulmones y la pleura, vasos sanguíneos, cavidad abdominal, etc. En realidad son una especialización de los tejidos epiteliales que es capaz de producir determinadas sustancias y excretarlas al exterior de la célula. Cuando se trata de hormonas y otros tipos de mensajeros intercelulares se dice que son endocrinas y forman el sistema hormonal. En el caso de que la secreciones sean hacia fuera del cuerpo entonces forman parte del aparato excretor o digestivo, y se llaman exocrinas.
Las glándulas endocrinas más importantes son; la pineal, la hipófisis, la tiroides, las paratiroides, el timo, las gónadas, las glándulas suprarrenales, el hígado y el páncreas. La pineal está vinculada a los ciclos temporales, el sueño, el envejecimiento y el proceso de maduración sexual, su principal hormona es la melatonina. Sus secreciones son una especie de reloj interno, pero se ven modificadas también por la cantidad de luz que recibe los ojos. Si hay mucha luz a lo largo del día, natural o artificial, la glándula endocrina de la pineal entiende que las jornadas son largas y es verano, mientras que muchas horas de oscuridad supone el mensaje contrario, las noches duran mucho y el son sólo aparece unas pocas horas al día. La hipófisis secreta una gran cantidad de hormonas, algunas de ellas tienen función directa, regulando por ejemplo la producción de leche por parte de las glándulas mamarias, mientras que otras desarrollan una función reguladora de otras glándulas.
Las tiroides y paratiroides se encargan de regular el la cantidad de calcio en sangre, su almacenamiento o expulsión del cuerpo. Sus papeles son antagónicos, y además la tiroides tiene otras hormonas que aumentan la tasa general del metabolismo. El timo es considerado una glándula endocrina porque secreta factores de maduración claves en el desarrollo de las células inmunitarias. Las gónadas o glándulas sexuales, son importantes por su función en el desarrollo de los órganos sexuales y de algunas diferencias anatómicas importantes entre hombres y mujeres. Las secreciones internas de testosterona y estrógenos, por los testículos y ovarios, resultan ser muy importantes para mantener el vigor juvenil según avanza el tiempo. Hígado y páncreas son complementarios, secretan el glucagón y la insulina, regulando la cantidad de glucosa en sangre. La glándulas adrenales también son endocrinas, sus funciones son activar el organismo en situaciones de estrés para que pueda solucionar los problemas o sobrevivir ante el peligro. Como ya hemos dicho al principio, otros órganos como el intestino o el estómago también participan con hormonas propias, pero estas se generan de forma deslocalizada en algunas células de sus tejidos y como órganos no pueden ser considerados una glándula endocrina.
