Diafragma: respiración e inervación

Es quizás el músculo más importante del cuerpo humano y sin embargo es el gran desconocido, pues al estar en el interior del cuerpo y tener un movimiento automático muchas personas son inconscientes de él. Hablo del diafragma, el motor de la respiración abdominal, que incesantemente se activa descendiendo y generando un "vacío" en el pulmón que provoca la entrada de aire nuevo. Sin su funcionamiento moriríamos ahogados y por ello durante la fase nocturna del sueño debe operar de forma inconsciente, pero también puede ser activado a voluntad si modificamos los ritmos respiratorios o se retiene el aliento. Por fortuna la inervación del diafragma (la conexión nerviosa de este músculo con el encefalo) no se realiza a través de la médula espinal, sino desde uno de los nervios craneales que directamente desciende desde el cerebro hasta el centro del tórax. Gracias a ello las personas que han tenido graves lesiones a nivel del cuello y sufren de paraplejía continúan respirando y viviendo. Si la inervación fuera a través del interior de la columna vertebral entonces una lesión en la mitad superior de la médula espinal resultaría mortal, ahogándose la persona al no poder mover el diafragma. La forma del diafragma es la de una cúpula, que separa la caja torácica del abdomen.