Descubre los misterios de la fisiología humana gratis a través de imágenes de anatomía, esquemas y claras explicaciones sobre el funcionamiento de tu organismo. ¿Conoces los tipos de células que forman tu corazón y qué músculos son los responsables de la respiración? Aprende cosas curiosas y divertidas sobre las diferentes partes de cuerpo humano, el aparato digestivo, la sangre, el sistema nervioso, el ADN, los órganos vitales y las glándulas que regulan el metabolismo. Aquí tienes gratis todo lo que necesitas, desde una definición general de la fisiología humana hasta textos de aplicación en la vida diaria: como explicaciones didácticas sobre conceptos de nutrición, consejos para adelgazar y mantener tu salud o el significado de algunos términos fisiológicos de anatomía deportiva.

Regulación autónoma de los latidos del corazón

corazón y latidos
El corazón es un músculo que regula su propio funcionamiento y que nunca se detiene. El tejido muscular cardiaco que lo forma es caracaterizado por tener similaridades con los tejidos musculares lisos y estriados. Por un lado contiene estrias en sus fibras al igual que los músculos esqueléticos, y por tanto un ordenamiento de las cadenas de actina y miosina, pero sin embargo es un músuclo involuntario que es inervado y regulado por los nervios simpáticos y parasimpáticos.


La diferencia con los otros dos tipos de tejidos, es que este tipo de tejido muscular no requiere del sistema nervioso para su funcionamiento y actividad. El corazón es autoexcitable y autoregulable, esto es producido por dos nodos o regiones del corazón. Los nodos sinusal y auroventricular inician y regulan la contracción para que se produzca de forma regular y coordinada. El corazón también es capaz de autorregular la intensidad de las contracciones por sí mismo (independientemente del sistema nervioso) según estos dos factores:
· El músculo cardiaco se contrae con mayor fuerza cuando mas distendido esta, es decir cuanta mas sangre entre en el ventrículo y mas relajado este.
· El músculo cardiaco se contrae con mayor fuerza cuando mayor es la resistencia del flujo sanguíneo.


A parte de esta regulación autónoma también es regulado por los sistemas nervioso y hormonal, que rigen el equilibrio y la salud en este pequeño mundo de células vivientes, cuando la importancia y hábitos malsanos del hombre no interfieren en la gloriosa inteligencia de la Naturaleza.